La REFLEXIÓN DEL VIERNES de
Oscar Izquierdo
QUERIDA TOLERANCIA
Aceptar a los demás tal y como
son se ha convertido en una utopía, donde la sociedad cada vez más distanciada
entre unos y otros, no admite lo diferente o contrario a lo que cada cual
piensa o cree. Pretender moldear al vecino según nuestros gustos, ideas o creencias
en una forma de vida unificada y totalitaria, solo genera distancia y
conflictos innecesarios. Cada persona es el resultado de su historia, sus
vivencias y valores, aprendidos principalmente en la Familia desde la más
tierna infancia. En la diversidad reside una de las mayores riquezas humanas.
Imponer no es convivir, es todo lo contrario a respetar y cuando sea oportuno,
es bueno discrepar sin descalificar. La auténtica madurez social se alcanza
cuando dejamos de exigir que el mundo se parezca a nosotros y empezamos a
aceptar que precisamente en las diferencias está el equilibrio. Solo desde el
respeto mutuo, es posible construir relaciones sanas, auténticas y duraderas,
haciendo posible una sociedad menos fingida y más humana
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