ESPAÑA NOQUEADA
POR MARRUECOS
En términos
boxísticos, recordemos que es un deporte que consiste en la lucha a puñetazos
de dos contendientes, de conformidad con ciertas reglas, utilizando guantes
especiales, que se desarrolla sobre el cuadrilátero, un espacio limitado por
cuerdas, con suelo de lona, donde tienen lugar combates de boxeo y otros tipos
de lucha, en los cuales quedar noqueado significa literalmente, dejar al adversario fuera de combate
o sin sentido por un fuerte golpe, así como también, derrotar, imponiéndose
sobre alguien rápida o notablemente, lo que nos permite hacer una analogía con
la crisis migratoria que se ha producido y continúa agravándose cada vez mas en
Ceuta.
El Reino de
Marruecos, donde precisamente la democracia y la prosperidad económica-social
destacan por su total ausencia, ha infringido incomprensiblemente, un terrible
topetazo al Gobierno de Pedro Sánchez que gobierna España, un país miembro de
la Unión Europea, que no supo actuar a
tiempo para evitar la entrada masiva de personas desde el otro lado de la
frontera, gestionando el momento crítico y decisivo por el que se pasa en la
actualidad con demasiadas dudas, improvisaciones, tibieza y excesivo desconcierto,
diríamos más exactamente, perplejidad, es decir, con una irresolución
vergonzante, añadiendo una confusión o dudas razonables sobre lo que se debe
hacer.
El Centro Nacional
de Inteligencia, CNI, que, en su página digital oficial, empieza con el lema
“Nuestra fuerza es la Inteligencia”, sigue textualmente apuntando que “Estamos
adscritos al Ministerio de Defensa y colaboramos con distintos
organismos de la Administración, entre ellos, las fuerzas y cuerpos de
seguridad del Estado así como con numerosos servicios de inteligencia de
otros países. Actuamos siempre bajo la supervisión y el control de los poderes
ejecutivo, legislativo y judicial. Trabajamos cada día para proteger a la
sociedad española de distintos tipos de amenazas. Tratamos de anticiparnos a la
aparición de esas amenazas, obteniendo información y transformándola en
Inteligencia, con el objetivo de apoyar a las autoridades en la toma de decisiones”.
Mejor es no hacer ningún comentario y morderse la lengua, pero queda
explicitado, para la comprensión autónoma de cada cual.
La desorientación
ciudadana continúa, aumentando gradualmente, al ver o escuchar, la diferencia
entre lo que dicen los miembros del Gobierno, también los periódicos,
televisiones o radios afines al mismo y la realidad, que la hemos visto,
siguiéndola atentamente con una observación diaria, no sólo a través de los
medios de comunicación social, sino específicamente en las redes sociales. El
presidente del Gobierno culpó a las mafias de trata de personas del incidente,
asegurando que se produjo una violación a la integridad territorial española,
enfatizando que el Estado usaría todos sus recursos para garantizar la
seguridad de la Ciudad española. También mencionó la cooperación de las
autoridades marroquíes. Se dice popularmente que los políticos, en general,
viven en otra dimensión al resto de la sociedad, puede ser que sea verdadera
esta apreciación.
La pasarela de
ministros ha sida abundante, como mínimo han pasado los de Interior, Juventud e
Infancia, Política Territorial, Exteriores, Defensa, Sanidad. En las imágenes
se ha visto que han tenido que llevar una fuerte protección policial ante la
indignación, preocupación y enfado de los vecinos del lugar. Pero también son
chocantes las declaraciones que han realizado, no las reproducimos para evitar
subidas de tensión, porque no concuerdan en absoluto con las respuestas y
reivindicaciones de los colectivos afectados, tales como son los policiales,
sanitarios, sociales, simplemente ciudadanos corrientes o militares, que
parecen, por lo que expresan, que están viviendo una existencia muy distante de
la que han mostrado tan ilustres visitantes.
La moraleja de
todo lo dicho anteriormente es que, como dice el sabio refranero español, “quien
en mentira es cogido, aunque diga verdad no es creído” o también aquel de “a
otro perro con ese hueso”. Los españoles tenemos el derecho de saber, a ciencia
cierta, por qué se ha producido ahora esta situación tan comprometida, en
primer lugar, humanamente y las motivaciones de una reacción gubernamental, llamémosla
así, con la impresión de haber sido muy retardada. El Gobierno, por su parte,
tiene el deber de informar puntualmente con veracidad, pero no al Rey de
Marruecos o a sus autoridades, sino a los españoles, de todo lo que ha pasado y
sigue sucediendo en Ceuta, así como de las próximas iniciativas que piensa
tomar para que no vuelvan a producirse situaciones tan desagradables e
inhumanas como las que hemos visto y seguimos contemplando.
Como siempre, de
medalla de oro y plata olímpica, son las declaraciones tanto del ministro de Transformación
Digital y de la Función Pública Oscar
López diciendo, «hemos dado la cara» o se «han multiplicado los recursos en
Ceuta» y como no, del inefable ministro de Transportes y Movilidad Sostenible
Oscar Puente, parloteando que "no estamos en la tesis de que esto haya
sido algo organizado, sino que responde, como digo, a múltiples factores",
indicando que piensa que el Gobierno de Marruecos no cree que "esté
detrás". Desde luego detrás será discutible, pero delante, indudablemente.
Oscar Izquierdo
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