La REFLEXIÓN DEL VIERNES de
Oscar Izquierdo
SEMILLAS DE ESCUCHA
Escucharnos atenta y
sinceramente se ha convertido en una necesidad urgente en un mundo donde todos
hablan, pero pocos atienden. Sin esa disposición afectiva con el fin de
comprender al otro, cualquier proyecto colectivo se debilita irremediablemente.
Atender no es simplemente oír palabras, es respetar al que, por la razón que
sea, tiene necesidad de comunicarse, para desahogarse de sus preocupaciones, buscar
luz a las dudas y también ayuda en las esperanzas. Prestar oídos implica
reconocer al otro como alguien válido, digno de respeto, con quien es posible
caminar. Cuando dejamos a un lado el ruido, los prejuicios y las prisas,
aparece un espacio fértil, verde de esperanza, donde pueden surgir acuerdos con
soluciones reales. Las cosas avanzan cuando hay diálogo, cuando se tienden
puentes y se evita levantar muros innecesarios. Ningún progreso sólido se
construye desde la imposición o la indiferencia y menos la hostilidad. Solo desde
la escucha activa y la voluntad de entendernos, es posible avanzar juntos hacia
objetivos comunes y duraderos. Se ha perdido la virtud del acercamiento
gratuito y generoso, es hora de recuperarlo, vamos a por ello
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